REFLEXIONEMOS

  1. Virtud : Hacer las cosas bien; con el mejor y mayor esfuerzo.
  2. 2da. Corintios 12=15 Al romper las cadenas puede crear la sensación de que aun estan alli, pero NO LAS TENGO.
  3. Las cadenas estan despedazadas asi que no las pueden usar otra vez en mi.
  4. Prorumpir = Decir algo en alta voz ( Ejem. ¡ ALELUYA ! ), romper en alabanzas.
  5. ¿ Como podria yo haber sabido que estaba perdido si tuno me hubieras buscado y encontrado ? ¿ Como podria haber sabido que estaba ciego si tu no me hubieras hecho ver ? ¿ Como podria haber sabido que sangraba si no me hubieras vendado con tu amor ? ¿ Como podria haber gemido por mi esclavitud, hasta qeu tu me liberaras ?
  6. El peor clase de prisionero: El prisionero que no sabe que lo es. El mas vulnerable a sus compañeros de celda. La presa mas facil que existe.
  7. Quisas Ud no esta seguro de que puede viviren CAUTIVIDAD. No escuche lo que yo le digo. Escuche lo que Dios le dice Gálatas 5:1 
  8. Basado en Galatas 1=1-2 este alegato a favor de la libertad no estaba dirigido hacia el mundo, sino hacia la iglesia. A los verdaderos creyentes.
  9. Mi parafrasis de Galatas 5=1 " ¿ No se dan cuenta de que Cristo renuncio a todo para que ustedes puedan ser libres ? La cruz fue el pago para que usted fuera libre de todo yugo, y a cambio Cristo mismo sufrio el yugo ( Mateo 11=28-30 ). Nada puede mantenerlo a usted en cautividad ahora, si no se lo permite. ¡ NO VUELVA A LA ESCLAVITUD ! ¡ JESUCRISTO NO LO LIBERO PARA QUE USTED VIVA EL RESTO DE SU VIDA EN UNA CAUTIVIDAD AUTOINFLINGIDA ! APRENDA A VIVIR EN LA GLORIOSA LIBERTAD DE CRISTO; ¡ Y DESPUES MANTENGASE ALERTA PARA NO VOLVER A LA CAUTIVIDAD !
  10. Una de las primeras maneras en que debemos comenzar a abrir las puertas de nuestras prisiones, es comprendiendo lo que es estar cautivo. La siguiente afirmacion ser nuestra definicion de CAUTIVIDAD: " UN CRISTIANO SE ENCUENTRA CAUTIVO CUANDO EXISTE CUALQUIER COSA QUE OBSTACULIZA LA VIDA LLENA DEL ESPIRITU, ABUNDANTE Y EFICAZ, QUE DIOS PLANEO PARA ÉL.
  11. DESATAR LAS CUERDAS DEL YUGO, este viaje requiere de duro trabajo, una parte clave del trabajo tiene que ver con la Palabra de Dios ( LA BIBLIA ). La libertad en Cristo significa, al fin y al cabo, ser libre de las garras de la muerte del pecado. Guardamos la Palabra de Dios ( LA BIBLIA ) en nuestros corazones para no pocar contra Él ( Salmo 119=11 )
  12. Para memorizar Isaias 61=1
  13. EL REINADO DE UZIAS. ¿ Por que cree usted que Uzias seria un heroe para un joven como Isaias ? , Uzias significa " El Señor es mi Fuerza ", Ningun otro libro de la Biblia tiene mas que decir acerca de la CAUTIVIDAD del pueblo de Dios y la promesa de LIBERTAD y RESTAURACION tanto como el libro del Profeta Isaias. Dado que muchas veces nos vemos mejor reflejados en los ejemplos de otros, comenzaremos por conocer a los reyes que reinaron durante el ministerio de Isaias. Algunas veces veremos CARACTERISTICAS NUESTRAS en ellos, pero tambien apreciaremos mucho mejor los tems maravillos de Isaiasal verlos encarnados en su epoca. Al examiniar el reinado de un rey que goberno durante el ministerio de Isaias, comprenderemos mejor el ESTADO ESPIRITUAL  del pueblo de Dios y descubriremos POR QUE LAS DECISIONES QUE TOMARON LOS LLEVARON INEVITABLEMENTE A LA CAUTIVIDAD. Isaias 1=1 menciona los cuatro reyes que reinaron sobre Juda durante la vida de Isaias. ESCRIBA CUALES SON ESTOS 4 REYES.
  14. 12-09-10 P.A.D.J.V  MODELOS PARA LOS HIJOS                                                  Malaquias 3:10 "Traed íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Probadme en esto —dice el Señor Todopoderoso—, y ved si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde." El alfolí (granero) era un lugar en el templo donde se guardaban granos y otros alimentos donados como diezmos. Los sacerdotes vivían de estas donaciones. El pueblo en los días de Malaquías desobedeció el mandamiento de Dios de dar el diezmo de sus ingresos al templo. Quizá pudieron haber tenido miedo de perder todo por lo que habían trabajado tanto, pero juzgaron mal a Dios en esto. "¡Dad y se os dará!", dice El (Lucas 6:38). Cuando damos, debemos recordar que las bendiciones que Dios promete no siempre son materiales y quizá no las experimentemos aquí en la tierra, pero con seguridad las recibiremos en nuestra vida futura con El. El plan de prosperidad incluye el diezmo, PROSPERIDAD DE DIOS. Mucha gente está incapacitada por su propia pobreza y ésta es a menudo causada por su desobediencia a la Palabra. De muchas maneras se manifiesta esta desobediencia; una de ellas es ¡robarle a Dios! Este pasaje claramente nos dice que aquellos que retienen sus diezmos y ofrendas le están robando a Dios. En consecuencia, también se privan a sí mismos de las bendiciones que Dios desea otorgarles. Cuando uno cesa de diezmar está violando la Ley, y si uno viola la Ley, entonces ésta no puede obrar a nuestro favor. Nada hará que un creyente sabio deje de ofrendar y diezmar, pero ella o él jamás diezmarán u ofrendarán con el objetivo de obtener algo. Más bien, la acción de dar procede de la obediencia y ¡Dios siempre recompensa la obediencia!.                                                                       Acerca de los diezmos y las ofrendas, cf. Lv 27.30Nm 18.21-24 ; Dt 12.6 ; Dt. 14.22-29; Neh 13.12. Cf. también Sal 50.7-15; Is 43.23.                                                               Otro elemento que seguramente estaba causando problema en relación con el templo y su sostenimiento era la cuestión de los diezmos. El profeta, hijo de su tiempo, insta a la fidelidad también en este aspecto y achaca su descuido a la pobreza material que ahora vive la mayor parte del pueblo. Sólo cuando cada uno cumpla sagradamente con esta obligación, el Señor derramará bendiciones en abundancia. No podemos trasladar sin más esta doctrina a nuestra época, pues caeríamos en abusos injustificados. Hay que recordar que el profeta habla en una época en la que se tenía por seguro que el Señor tenía que retribuir materialmente las ofrendas, diezmos y primicias que se presentaban al templo, estableciendo así una especie de trueque o intercambio. Era la manera de pensar, y de manejar el concepto de la retribución. Con el paso del tiempo, este concepto tuvo que ir evolucionado hacia una manera muy diferente de entender las relaciones con Dios, y esos modos son los que nosotros tenemos que conocer e incentivar en nuestros pueblos. No hay justificación ninguna para promover en nuestro tiempo el «comercio» religioso o los trueques de fe con base en doctrinas que no se pueden descontextualizar por más que estén escritas en la Biblia.               .) al alfolí—(2 Cr 31:11-12; 1 Cr 26:20; Neh_10:38; Neh_13:5, Neh_13:12). probadme ahora en esto—con hacerlo. Probadme, si yo cumpliré o no mi promesa de bendeciros, a condición de que vosotros hagáis vuestra parte (2 Cr_31:10). ventanas de los cielos—(2 Rey_2:7.) vaciaré—figura tomada de una vasija completamente vaciada de su contenido; ninguna bendición queda retenida. hasta que sobreabunde—"de modo que no cabrá" (Versión Inglesa). Lit., hasta que no haya suficiencia. O bien, hasta que haya "no meramente" "suficiencia," sino superabundancia. (Jerónimo, Maurer.) Gesenius, no tan bien, traduce: "Hasta para una falta de suficiencia," cosa que con Dios nunca ocurre, y por tanto significa para siempre, perpetuamente; así el Sal_72:5, "mientras duren el sol y la luna;" lit., hasta una falta (no existencia) del sol o la luna, lo cual nunca será; y por tanto significa "para siempre."                       Todo el diezmo al alfolí. La adoración en Israel se centraba en el sacerdocio levítico y en el templo en Jerusalén. Con este fin Ezequías preparó cámaras en el templo y nombró a levitas especiales para que supervisaran la colecta y el depósito de los diezmos (cp. 2 Cr 31:11–21). En parte, Israel experimentaba el juicio de Dios por la desobediencia a la ley de Dios sobre el diezmo.                                                                Deuteronomio 14:29 A través de la Biblia, los intereses de los pobres y necesitados están vinculados a los intereses de Dios. La razón para cuidar de los menos privilegiados era que Dios impartiría su bendición al dador. Este diezmo trienal se distingue de los anteriores porque no pertenece al santuario (cf. Dt 12.5-6), sino que está destinado enteramente a socorrer a los pobres y a los más necesitados (Dt 26.12-15). Véase Dt 15.4 n.                                                                                                                                                                     Oseas 1 debo centrar mi mente en Dios, como me enseña , como es El. 2 Cronicas 26:4-5 mientras se busca a Dios se prospera. 2 Cronicas  26:16-21  un corazon enaltecido es para su propia ruina. v. 17 Si alguien hace algo indebido debo ser valiente en decir la verdad. V. 19 tenia en la mano un incienso pero se lleno de ira.     2 Reyes 15:32-38   2 Reyes 15:4-5                                                                                                 15 . 1 - 7 Reyes retorna al reino meridional describiendo cómo Azarías se convirtió en el décimo gobernante en la historia de Judá. Este estableció allí uno de los más solidos reinados. Llegó al trono con 16 años y se mantuvo durante 52 años. Se recuerda a Azarías como el rey leproso, porque el Señor lo castigó con esa enfermedad por tolerar la idolatría. También se le llamaba Uzías. A su muerte, el profeta Isaías recibió una revelación especial de Dios (Isa_6:1).
    Diezmos y cosechas.
    El legislador distingue dos clases de diezmos. los anuales (vv. 22-27) y los trienales (vv. 28-29). De ellos se espera un doble uso. religioso-cultual, para los primeros, y humano-social, para los otros. El diezmo es una renta percibida por el dueño de la tierra y debida al Señor, que es el dueño de la tierra de Israel. Los productos del campo son llevados al templo.                                                     Diezmos y remisión. Se distinguen dos tipos de diezmo: el primero es anual y debe presentarse ante el santuario (22-27); no se trata simplemente de depositar las ofrendas, se trata de comerlas «en presencia del Señor» (23), en compañía de los miembros de la familia (26), pero sin olvidar al levita que, por su condición no heredó tierra alguna de la que pueda obtener frutos (27). El segundo tipo de diezmo es trienal, y no se presenta ante el santuario, sino a las puertas de la ciudad; su objeto es enteramente social puesto que es una ofrenda de la cual pueden comer el levita, el emigrante, el huérfano y la viuda (29). Hay una nota que motiva esta práctica de separar algo de los bienes tanto para el Templo como para los empobrecidos: la bendición del Señor en toda tarea que se emprenda (29), una manera de entender y de practicar el concepto de la retribución.


    Nuestro compromiso con los más pobres de la sociedad ya no puede basarse en la simple idea de la retribución, sino sobre la base de una conciencia que tiene que ir aportando cada día más elementos para la construcción de una sociedad más justa y equitativa. Hoy no se trata tanto de separar para dar a los que no tienen, sino de luchar para que todos tengamos las mismas oportunidades de tener lo que es justo y necesario para sobrevivir dignamente.
    Se requería una segunda porción del producto de la tierra. Toda esta institución era evidentemente contra la codicia, la desconfianza y el egoísmo del corazón humano. Fomentaba la amistad, la liberalidad y la alegría, y proveía un fondo para ayuda de los pobres. Les enseñaba que su porción mundana era disfrutada en forma altamente consoladora, cuando era compartida con los hermanos que pasaban por necesidad. Si servimos así a Dios, y hacemos el bien con lo que tenemos, se promete que el Señor nuestro Dios nos bendecirá toda la obra de nuestras manos. La bendición de Dios es del todo para nuestra prosperidad externa; y sin esa bendición, la obra de nuestras manos no tendrá fruto. La bendición desciende sobre la mano diligente. No esperéis que Dios os bendiga en vuestra ociosidad y amor por la comodidad. Su bendición desciende sobre la mano que da. El que así reparte, ciertamente prosperará; y ser libre y generosos para apoyar la religión, y toda buena obra, es la forma más cierta y segura de prosperar.                                                                                 Como los levitas no tenían heredad como las demás tribus, los israelitas no tenían que olvidarlos, mas honradamente diezmar su producto. Además de la décima parte de todo el producto de la tierra, ellos tenían cuarenta y ocho ciudades, con terrenos circundantes, “lo mejor de la tierra”, y cierta proporción de los sacrificios era utilidad suya. Ellos tenían pues un fondo para su sostén, confortable e independiente, aunque no era opulento.                                                                                           La Biblia sustenta un sistema organizado para ayudar a los pobres. Dios dijo a su pueblo que usara su diezmo cada tercer año para los desvalidos, hambrientos o pobres. Estas normas tenían el propósito de prevenir que la ciudad se hundiera en una pobreza y opresión abrumadoras. Era responsabilidad de todos cuidar de los menos afortunados. Las familias debían ayudar a otros miembros de la familia y los pueblos debían ayudar a los miembros de su comunidad. Las leyes nacionales protegían los derechos de los pobres, pero ayudar al pobre también era una parte activa de la vida religiosa. Dios espera que los creyentes ayuden a los necesitados y debemos usar lo que Dios nos ha dado para ayudar a aquellos menos afortunados. Mire más allá de su ofrenda regular y piense en varias formas en las que usted puede auxiliar a los necesitados. Esto le ayudará a mostrar su respeto a Dios como Creador de todas las personas, manifestar la bondad de Dios con los demás y llevarlos a El. Es una manera práctica y esencial para hacer que la fe trabaje en nuestra vida diaria.

    Lorrujama = Indigna de compasión, Pueblo ajeno = Loamí.
    El reinado de Ozías, narrado a base de material en gran parte propio del cronista, se convierte en sus manos en un relato ejemplar, que intenta mostrar cómo la prosperidad del rey le conduce al orgullo, e incluso a la pretensión sacrílega de ofrecer incienso, derecho exclusivo de los sacerdotes (1Crón 23,13), con lo que queda explicada su lepra, de la que también habla 2Reyes, como castigo por su pecado. La construcciones de Ozías (v. 10) están confirmadas por la arqueología.  La lepra se miraba con horror entre los judíos. Durante la mayor parte de su vida, Uzías "hizo lo recto ante los ojos de Jehová" (26.4). Sin embargo, Uzías se apartó de Dios y fue herido con lepra, manteniéndose leproso hasta su muerte. Se le recuerda más por su acto arrogante y su consiguiente castigo que por sus grandes reformas. Dios quiere obediencia durante toda la vida. No son suficientes los arranques de obediencia. Sólo aquellos que "perseveren hasta el fin" (Mar_13:13) serán recompensados. Busque ser recordado por su fe constante, de otra manera también puede llegar a ser más famoso por su caída que por su éxito. Uzías. 2 R 15:1–7 describe a Uzías como un rey justo que gozó de un reinado largo, pero que contrajo la lepra, de la cual al fin murió. Crónicas añade más información, tanto para mostrar cómo el Señor había recompensado a Uzías por su fidelidad, como para explicar su trágico fin. Uzías se conoce como Azarías en Reyes. Uno de los nombres tal vez sea el de nacimiento y el otro su nombre como rey. El Cronista elabora y amplía 2 Re 14,21s; 15,1-7 desde su esquema de dos fases: al principio tenemos un rey piadoso y próspero (1-15), después un rey sacrílego y herido por Dios (16-23). El punto de quiebra lo constituye el versículo 16 donde el pecado de Ozías consiste en haberse arrogado pretensiones sacerdotales, quemando incienso en el Templo. El castigo de la lepra lo hacía impuro y le impedía la entrada al santuario (Lv 13,45). Mientras Uzías buscó al Señor y se preocupó de la religión, Dios lo hizo prosperar. Sólo prosperan aquellos a quienes el Señor hace prosperar, porque la prosperidad es dádiva suya. Muchos han reconocido que prosperaron mientras buscaron al Señor y cumplieron con su deber, pero cuando abandonaron a Dios todo salió mal. Dios nunca continúa con la bendición para el indolente, ni retiene su bendición del diligente. Nunca soportará que alguien busque su rostro en vano. El nombre de Uzías fue famoso en todos los países vecinos. El renombre con Dios y con gente buena da verdadera honra. —Él no se deleitó en la guerra ni se aficionó a los deportes, sino que se deleitó en gobernar bien. 




    15 . 8 - 16 Volviendo a Israel, Reyes se refiere al reinado de Zacarías , el hijo de Jeroboam II que se convirtió en el decimocuarto rey de Israel. El rey Zacarías persistió en el culto idólatra y, tras haber reinado sólo seis meses, fue asesinado por Salum . Esto marcó el fin de la dinastía de Jehú. Esta quinta dinastía en Israel fue la que más tiempo se mantuvo, al extenderse por más de un siglo y estar representada por cinco monarcas.



    15 . 13 - 16 El asesino de Zacarías, Salum , ocupó el trono de Israel como el decimoquinto de sus monarcas solamente un mes, para ser ejecutado por Manahem . La desaparición de Salum marcó el fin de la sexta dinastía de Israel.



    15 . 17 - 22 Manahem , el decimosexto rey de Israel, gobernó durante 10 años y cayó bajo el dominio de Pul (Tiglat-pileser III), uno de los más grandes monarcas asirios. Pul impuso onerosos tributos a Israel y obligó a Manahem a aumentar abusivamente los impuestos.



    15 . 23 - 26 El hijo de Manahem, Pekaía , ascendió al trono como decimoséptimo monarca de Israel. Después de reinar dos años, fue asesinado por su sucesor Peka , poniendo así fin a la séptima dinastía en Israel.



    15 . 27 - 31 Como el decimoctavo gobernante en el norte, Peka... hizo lo malo , y entonces Israel fue invadido por Tiglat - pileser III de Asiria. Este fue el comienzo del fin de Israel, al anexarse Asiria varios de los territorios del reino del norte y llevarse cautivos a muchos de sus súbditos.



    15 . 32 - 38 En Judá, Jotam había ascendido al trono como undécimo monarca del reino del sur. Fue un rey bueno y ganó fama cuando reconstruyó la puerta norte del templo. La partida de Peka marcó el fin de la octava dinastía en Israel.
    Tras la muerte de Jeroboán II, en el corto espacio de dos décadas, se suceden en el reino de Israel nada menos que cinco reyes. Mientras tanto, Asiria avanza, ocupa territorios y deporta a los enemigos. Si el reinado de Jeroboán II fue tranquilo, los años siguientes se encuentran entre los más agitados del reino del norte. Los asesinatos de reyes están a la orden del día. El profeta Oseas, contemporáneo de estos hechos, describe la situación con trazos tan negros como expresivos. "todos arden como un horno, devoran a sus gobernantes..." (Os 7,7). En la base de todo, según el historiador deuteronomista, se halla el pecado de Jeroboán I (vv. 9.18-24.28). Israel paga por sus pecados. Judá, por el contrario, sigue mejores derroteros.                                           2 Cronicas 27:1-2 18 . 1 - 8 Esta sección contiene una detallada legislación sobre la provisión de comida y telas para confeccionar las vestimentas de los levitas.

    18 . 9 - 14 Las prohibiciones de aceptar como legítimas figuras religiosas del tipo de los agoreros y adivinos, y de adoptar sus prácticas, se debía a que Israel era el pueblo escogido y tenía que ser perfecto . . . delante de Jehová                                                                                                                  [10] Esta purificación o expiación era común entre los cananeos, fenicios y otros pueblos, que solían quemar vivos a sus hijos en honor de sus ídolos.
    2 reyes 20:1-6                                                                                                                            20 . 1 - 7 La enfermedad y la recuperación de Ezequías ofrece un poderoso ejemplo de cómo Dios responde al urgente clamor de sus siervos. Perseverancia en la oración y la simple obediencia trajo consigo la restauración de Ezequías.
    Ningún rey de Judá había gobernado tantos años como este rey; sin embargo, vendrá otro después que gobernará aún más años: Manasés (2 Re 21,1). Tras la respectiva evaluación –positiva, por supuesto–, continúa la misma crítica que se ha hecho a sus predecesores: «allí seguía la gente sacrificando y quemando incienso» (4), es decir, persistían los santuarios locales. Habrá que esperar a Ezequías y posteriormente a su bisnieto Josías para escuchar noticias distintas sobre estos cultos locales. De Azarías sólo se dice que durante toda su vida estuvo recluido en su casa debido a una afección en la piel que « el Señor le envió» (5), así que quien ejercía realmente la función de gobierno era su hijo Yotán, su sucesor. No olvidemos que según la cosmovisión de la época tanto la salud/bendición como la enfermedad/maldición provenían de Dios.                         Uzías hizo lo bueno la mayor parte de su vida. Fue una felicidad para el reino que un rey bueno durara tanto tiempo.                                                                                                                           Azarías. El reinado de cincuenta y dos años de Azarías (o Uzías, 792–740 a.C.) incluyó el reinado de diez años mientras su padre Amasías estaba cautivo en el reino del Norte (792–782 a.C.), los quince años como corregente (7820–767 a.C.) y su segundo reinado independiente (767–740 a.C.). Desgraciadamente sus muchos éxitos (v. coment. en 14:21) motivaron en él una arrogancia extrema que lo llevó a inmiscuirse en los asuntos sacerdotales del templo (2 Cr 26:16–19). Por esta transgresión fue afligido por la lepra y tuvo que vivir aislado. Aunque Azarías podría haber retenido el poder real, su hijo Jotam reinó de corregente (vers. 5) y representaba al trono durante los últimos años de su padre. Hacia la mitad del siglo VIII a.C., hubo una pérdida de vitalidad espiritual en el reino del sur confirmada en los mensajes de Isaías y Miqueas. A su muerte no se permitió que su cadáver fuera enterrado en las tumbas reales (2 Cr 26:23).
    Azarías (Ozías) de Judá.

    Ofel era una torre junto al templo. Neh 3, 26. El reinado de Yotán es descrito en muy pocos versículos. El texto sigue a 2 Re 15,32-38 aunque el Cronista añade algunas noticias nuevas (3b-6).                                               27.2 Jotam fue por lo general un buen rey (27.6), sin embargo su pueblo se corrompió. No siempre aquellos a quienes guíe seguirán su ejemplo, sin embargo eso no debe afectar la forma en la que viva para Dios. Esta maldad del reino de Jotam se ilustra vívidamente en Isaías 1-5.                            27.5 El tributo que recibió alcanzó a tres mil trescientos kilos de plata y dos millones doscientos mil litros de trigo y otros tantos de cebada.         Jotam. Jotam reinó en Judá del 750–736 a.C., incluyendo la corregencia con su padre Uzías (750–740 a.C.) y cuatro años mientras gobernaba con su hijo Acaz (736–732 a.C; cp. 2 R 15:30). La descripción de Jotam en Crónicas es uniformemente positiva y rompe con la costumbre de dividir el reinado en períodos de obediencia y de desobediencia.                                                                                                                                      2 Reyes 16:2-4 Acaz se convirtió en el duodécimo monarca de Judá. En contraste con su padre Jotam y su abuelo Azarías (o Uzías), Acaz dio la espalda al Señor para seguir tras ídolos y falsos dioses. Consecuentemente, Dios permitió que Rezin rey de Siria y Peka , rey de Israel, pusieran sitio a Jerusalén. Acaz intentó sobornar al rey asirio Tiglat - pileser III ofreciendo entregarle tesoros del templo. Mientras estaba en Damasco para reunirse con Tiglat-pileser, vio un altar, el cual ordenó copiar con la ayuda del sacerdote Urías. Desafortunadamente, utilizó materiales del templo para construir el nuevo altar, que se cree debía reemplazar el altar de Salomón.
    Yotán de Judá.
    16 . 3 Esto parece una referencia al sacrificio de niños, típico del culto a Moloc. Véase la nota a 1Reyes_11:5-7.   Hizo pasar por fuego a su hijo: Cf. Lv 18.21. Según 2 R 23.10, estos sacrificios se ofrecían en el valle del hijo de Hinom (véanse Is 57.5 ; Jer 2.23 ; Jer 7.31).                                  Acaz de Judá. Desde la evaluación negativa de Salomón en 1 Re 11,1-33 no habíamos vuelto a encontrar otra igual o peor contra un rey de Judá. Acaz hizo todo lo que reprueba el Señor; no sólo imitó la conducta de los reyes del norte, sino que además participó él mismo de los cultos locales que el deuteronomista y los profetas denunciaban y que todos los reyes anteriores a él apenas sí toleraron. No contento con ello, revivió una antigua costumbre de los pueblos que «el Señor había expulsado ante los israelitas» (3) y que el pueblo judío consideraba abominable hacía mucho tiempo: sacrificar en la hoguera a los hijos primogénitos.

    Las políticas interna y externa están muy agitadas bajo este reinado. Ya en el reinado de Yotán, el narrador había advertido que «empezó el Señor a mandar contra Judá a Razín, rey de Damasco, y a Pécaj, hijo de Romelía» (15,37); pero es Acaz quien debe enfrentarse a estos dos enemigos. Según los historiadores, Damasco e Israel estaban presionando a Judá para conformar una coalición contra Asiria y así zafarse de su poder opresor. Sin embargo, Acaz se inclina por otra salida política: recurre directamente al poderoso del momento para solicitar protección y ayuda contra Damasco e Israel, no sin antes declararse «hijo y vasallo» del rey asirio Tiglat Piléser y de poner en sus manos un generoso presente (7s). Ni corto ni perezoso, el rey asirio atiende el llamado del desesperado rey de Judá y rápidamente se apodera de Damasco, capital de Siria, y mata al rey Razín. Sobre la suerte de Israel no se habla más en este capítulo, pero hemos de suponer que la represión aumenta. En reconocimiento a Tiglat Piléser, Acaz manda construir en Jerusalén un altar idéntico al que ha visto en Damasco, donde se debía celebrar el culto oficial al rey. Es curioso que no haya ni una sola palabra de valoración crítica a esta actuación de Acaz, ya que toca valores tan tradicionales como el Templo, el altar y el culto. Hemos de entender que en la valoración dada en los versículos 3s queda todo dicho.
    Pocos y malos fueron los días de Acaz.
    Aquellos cuyos corazones los condenan, recurrirán a cualquier parte, en tiempos difíciles, en vez de acudir a Dios. El pecado fue su propio castigo. Habitualmente los que se meten en angustias por un pecado, tratan de ayudarse a salir del aprieto con otro pecado.
    1-4. no hizo lo recto en ojos de Jehová—El carácter del reinado de este rey, y la sensualidad y degeneración religiosa de todas las clases del pueblo, son gráficamente presentados en los escritos de Isaías, quien profetizaba en aquel período. El grande aumento de riqueza mundana y lujo en los reinados de Azarías y Jotam habían introducido una multitud de corrupciones, las cuales, durante su reinado y por la influencia de Acaz, dieron por fruto las prácticas idolátricas de toda suerte que prevalecían en todas partes del reino (véase 2Cr_28:24).

    3. anduvo en el camino de los reyes de Israel—Esto es descriptivo de la primera parte de su reinado, cuando, como los reyes de Israel, patrocinaba el culto simbólico de Dios por medio de imágenes, pero gradualmente entraba más en la idolatría grosera (2Cr_28:2). hizo pasar por el fuego a su hijo—(cap. 23:10). Las manos del ídolo Moloc se calentaban hasta el rojo, y los niños eran pasados por entre ellas, lo cual se consideraba como una forma de ilustración; pero hay razón para creer que, en ciertas circunstancias, los niños morían quemados (Sal_106:37). Esto era fuertemente prohibido en la ley (Lev_18:21; Lev_20:2-5; Deu_18:10), aunque no hay evidencia de que se practicara en Israel antes del tiempo de Acaz.

    Deuteronomio 18:9-12                                                                                                               
    Frente a cualquier tipo de adivino existente en los otros pueblos (vv. 10-14), el Señor suscitará en Israel un profeta como Moisés (vv. 15-19). Se traza aquí un diseño ideal del profeta como Moisés y de Moisés como profeta. El texto remite al Horeb, resaltando la función mediadora de Moisés y de los profetas. El profeta se acredita como verdadero y auténtico por su fidelidad a la palabra de Dios (vv. 20-22).
    Este texto condena a los magos y adivinos y luego ensalza a los verdaderos profetas. El pueblo de Dios vive de la palabra de Dios, pero no sólo de la que se encuentra escrita en un libro, sino de lo que dice hoy por medio de los profetas. Son hombres que reciben del Espíritu un don especial para orientar a las personas y a las naciones hacia las verdaderas metas que Dios nos propone. Que no haya en medio de ti... adivinos (10). Se condenan en igual forma los sacrificios humanos y la magia o el espiritismo. Los hombres siempre han estado tentados a traspasar el misterio de su porvenir muchos adivinos y falsos profetas respondían, como lo hacen los autores de horóscopo actualmente, a ese deseo de arrancar sus secretos a un Dios del cual no se está seguro. En cambio, los profetas tienen por misión, no contar lo que pasará, sino indicar con valentía cuál es la voluntad de Dios y qué es lo que debemos reformar (ver Jer 28,1; Ez 13,1). Yavé hará que se levante para ti, de en medio de tus hermanos un profeta (15). Este "profeta" significa toda la serie de los profetas que seguirán hablando en Israel, como lo demuestra el final del párrafo (20-22). Sin embargo, Israel esperaba para los tiempos futuros un profeta superior a todos y que dirigiera eficazmente a todo el pueblo como lo había hecho Moisés. Cuando se presentó Juan Bautista, muchos le preguntaron "¿Eres el profeta?" (Jn 1,21), y desde el principio de la Iglesia los cristianos comprendieron que Cristo era "el Profeta" (ver He 3,22).                                                                                                                                  Sobre los profetas. Por los testimonios que encontramos en la literatura profética sabemos que en Israel siempre hubo una tensión entre verdaderos y falsos profetas. Cuando aquí se prohíbe consultar o escuchar a quienes se autodenominan profetas por el hecho de que se dedican a la adivinación, la magia, la hechicería, etc., equivale a llamarlos falsos profetas. A ello se suma el criterio del versículo 20: «el que tenga la arrogancia de decir en mi Nombre lo que yo no le he mandado... ese profeta morirá»; si lo que dice no se cumple, sería signo de falsa profecía (22), lo mismo que si habla en nombre de dioses extranjeros (20b).

    Como puede verse, son más los criterios que ayudan a identificar al falso profeta; el que se autodenomine profeta tiene que demostrar que su palabra es del Señor, que sus palabras se cumplen. Ahora bien, la gente reclamaba al mismo Jeremías por qué sus palabras no se cumplían y, sin embargo, sabemos de la constante pugna entre Jeremías y los falsos profetas (cfr. Jr 28). Israel fue definiendo poco a poco y de manera implícita algunos criterios para distinguir al verdadero profeta (cfr. Jr 23,9-32).

    Los versículos 15.18 aluden a la promesa de un futuro profeta, lo cual dio pie posteriormente para la formación de la esperanza en un profeta excepcional, algo así como un segundo Moisés cuyos atributos y características se proyectaron algunas veces en el futuro Mesías. De ahí que en algunas tradiciones se esperaba que él explicaría la Ley de manera absoluta y definitiva. Rastros de esa esperanza los podemos ver en Jn 1,21; 6,14; 7,40; pero donde más directamente se aplica este pasaje a Jesús es en Hch 3,22s (cfr. además, Hch 7,37).

    Como creyentes, debemos mantener muy abiertos nuestros ojos y nuestra conciencia para distinguir desde la misma Palabra de Dios a los verdaderos de los falsos profetas de nuestro tiempo; hay muchos que nos hablan en nombre del Señor, pero no todos nos comunican ni nos aclaran esa Palabra para ayudarnos a ser cada día más personas, más humanos, más hermanos (cfr. Jr 23,9-40).

    ¿Era posible que un pueblo tan bendecido con las instituciones divinas siempre estuviera en peligro de convertir en sus maestros a quienes Dios había hecho sus cautivos? Corrían ese peligro; por tanto, después de muchas advertencias, se les encarga no hacer según las abominaciones de las naciones de Canaán.

    Quedan aquí prohibidos todo reconocimiento de días de buena o mala suerte, todo encantamiento para enfermedades, todos los amuletos o conjuros para evitar el mal, echarse la suerte, etc. Todo esto es tan malo que es la causa principal del desarraigo de los cananeos. Asombra pensar que haya falsarios de esta clase en una tierra y en una época de luz como la que vivimos. Son simples impostores que ciegan y engañan a sus seguidores.

    18.10 El sacrificio de niños y el ocultismo estaban completamente prohibidos por Dios. Estas prácticas eran comunes en las religiones paganas. Los propios vecinos de Israel sacrificaban a sus hijos al dios Moloc (Lev_20:2-5). Otras religiones vecinas empleaban los medios sobrenaturales, tales como magia y la comunicación con el mundo de los espíritus, para predecir el futuro y obtener dirección. Debido a estas prácticas inicuas Dios habría de expulsar a las naciones paganas (Lev_18:12). Los israelitas iban a sustituir esas prácticas inicuas con la adoración al único Dios verdadero.

    18.10-13 Los israelitas tenían curiosidad por las prácticas ocultas de las religiones cananeas. Pero Satanás está detrás de lo oculto, y Dios claramente prohibió a Israel que tuvieran algo que ver con él. Actualmente, los horóscopos, los agoreros, la brujería y los cultos extraños siguen fascinando a la gente. Por lo general su interés viene de un deseo de conocer y controlar el futuro. Pero Satanás no es menos peligroso ahora que en los días de Moisés. En la Biblia, Dios nos dice todo lo que tenemos que saber acerca de lo que va a suceder. La información que Satanás ofrece probablemente está distorsionada o es completamente falsa. Con la guía confiable del Espíritu Santo por medio de las Escrituras y la iglesia, no necesitamos acudir a fuentes ocultas para obtener información equivocada acerca de nuestro futuro.

    Se prohíben la superstición pagana y la magia. La lista de hechos mágicos o espiritistas es la más completa en todo el A.T. Todos se practicaban en Canaán y son condenados aquí. Israel debe escuchar a Dios y a su profeta. Todas las prácticas mencionadas aquí son detestables y abominables a Dios (vers. 9, 11).
                                                                                                                                                            2 Reyes 18:1-6                                                                                                                               18 . 1 - 8 Con Israel fuera de la escena, Reyes comienza ahora a narrar la decadencia y caída de Judá. Ezequías había sucedido a Acaz como decimotercer rey de Judá. Ascendió al poder alentando reformas espirituales en gran escala. Ezequías purgó a Judá de idolatría, así como restauró y reedificó el templo.
    18.4 Los lugares altos: es decir, los santuarios paganos (véase 1 R 3.2 n.). Asera: Véase Jue 3.7 ; cf. 2 R 16.10.

    18.4 Los israelitas identificaban esta serpiente de bronce con la que había hecho Moisés en el desierto y le rendían culto (Nm 21.6-9). El nombre Nehustán alude al bronce con que estaba fabricada (Hebreos nehóset ) y a su forma de serpiente (Hebreos nahás ).

    18.5 En 2 R 22.2 y 23.25 se elogia al rey Josías en términos semejantes a estos.
                                                                                                                                                         2Re 18:1 (Cc. 18-25) Desde el reinado de Ezequías hasta la caída de Jerusalén. El reino de Judá logró sobrevivir durante cincuenta años después de la desaparición del reino del norte, pero terminó sucumbiendo bajo los babilonios.

    2Re 18:1 Pocos monarcas israelitas han recibido en los libros de los Reyes una valoración tan positiva de su gestión como Ezequías. Durante su reinado, Jerusalén se libró de los ataques de Senaquerib, Judá venció a los filisteos y el país fue purificado de los cultos extranjeros. Si se contrasta lo acaecido en el reino del norte con la distinta suerte del reino del sur, la lección resulta evidente. cuando surge un rey que permanece fiel al Señor y atiende a la voz de sus profetas, el Señor le socorre en el momento del peligro, le salva de sus enemigos y reina la paz y la prosperidad en el país.
                                                                                                                                                         Vv. 1-8.Ezequías fue un hijo verdadero de David. Otros hicieron lo bueno, pero no como David. No supongamos que cuando los tiempos y los hombres son malos, tienen que empeorar gradual y necesariamente; no es necesario que sea así: después de varios reyes malos, Dios levantó a uno como el mismo David.

    La serpiente de bronce había sido conservada con todo cuidado, como monumento de la bondad de Dios con sus padres en el desierto, pero era ocioso y perverso quemarle incienso. Toda ayuda a la devoción que no esté respaldada por la palabra de Dios interrumpe el ejercicio de la fe; siempre conduce a la superstición y a otros males peligrosos. La naturaleza humana pervierte toda cosa de esta clase. La fe verdadera no necesita esa clase de ayudas; la Palabra de Dios enseñada y la oración diaria es toda la ayuda externa que necesitamos.



    20.1-11 El texto paralelo de Is 38--39 contiene un relato más breve, pero añade el cántico del rey Ezequías (38.10-20).

    20.1 En aquellos días: Esta expresión, sumamente vaga, no es una indicación cronológica precisa. Según el v. 6, el rey Ezequías vivió quince años más después de su curación. En consecuencia, los episodios relatados en este capítulo debieron suceder antes de la invasión de Senaquerib, ya que esta tuvo lugar en el 701 a.C. y Ezequías murió en el 687.

    20.2 Volvió su rostro a la pared: No por enojo, como Acab (1 R21.4), sino para concentrarse mejor en la oración.

    Enfermedad de Ezequías.
                                                                                                                                                                   2Re 20:1 En aquellos días. Como Ezequías murió en el 686 a.C., el tiempo en que se enfermó Ezequías debe haber sido por el tiempo de la invasión de Senaquerib en el 701 a.C.

                                                                                                                                                         20.5, 6 Durante un período de cien años de la historia de Judá (732-640 a.C.), Ezequías fue el único rey fiel; ¡qué diferencia hizo! Debido a la fe y a las oraciones de Ezequías, Dios lo sanó, y salvó su ciudad de los asirios. Usted también puede hacer una gran diferencia, incluso si su fe lo coloca en la minoría. La fe y la oración, si son sinceras y dirigidas hacia el único Dios verdadero, pueden hacer que una situación cambie.
    Ante la inminencia de su muerte, refrendada por la palabra profética (1c), encontramos de nuevo la faceta piadosa, orante, del rey. Con el argumento de su rectitud de vida consigue del Señor una revocación de la palabra dada por medio de Isaías, y es el mismo profeta quien le anuncia la decisión divina no sólo de prolongar sus días, sino de concederle un período de paz y de tranquilidad respecto a su enemigo Asiria (5s). Extrañamente, nos encontramos con un Ezequías dudoso, que pide una señal del cumplimiento de dichas promesas. Decimos extrañamente, porque unos versículos atrás hemos visto a un rey que se ha mantenido firme y confiado en su Señor, pese a las amenazas del rey asirio y pese a la constatación de que su poderío militar ha sembrado el pánico, el terror y la muerte por donde pasa. De todos modos, Isaías le demuestra la veracidad de la Palabra del Señor con un signo: atrasa diez grados la sombra del reloj de sol. ¡Irónicamente, el resto de años del rey comienza a ensombrecerse a partir de este momento!
    Azarías (Ozías) de Judá.
    26:21 aislado en su casa. Lit. en casa de libertad; es decir, libre de responsabilidades.